Convierte a tu cliente en “el cliente ideal”

Es ya un hábito común entre agencias, profesionales del diseño y programadores quejarse de los clientes, retuitear casi con aplausos la frase “el cliente no siempre tiene la razón” y llegar al punto de la frustración cuando ese cliente, ese cliente del infierno, te pide que cambies la fuente por Comic Sans o te comenta que tiene un sobrino que hace páginas web y quiere darte su opinión sobre el sitio que le acabas de entregar.

Muchas veces, esa experiencia no nos permite ver con claridad cuando un cliente ideal se aproxima a nosotros o peor aún,no nos permite reconocer un potencial cliente ideal.

CLIENTE IDEAL_DESTACADA

Un potencial cliente ideal, ese ese cliente que ya tienes, que ya te contrató, que le interesa, valora tu trabajo y que pasó la iniciación: aceptó sin quejarse (o regateando poco) tu cotización. Esta persona o empresa está demostrando ya con este simple detalle, que confía en que lo que haces es importante, luego de tenerlo, debes poner de tu parte y ayudarlo a convertirse en ese cliente que todo creativo, programador o agencia desea tener.

1. Escucha a tus clientes y deja a un lado los prejuicios

No todos los clientes son malos e ignorantes, son personas que tienen o empiezan su negocio y los cuales, por lo general, están acostumbrados a tomar toda y cada una de las decisiones de su organización. Escucha bien los requerimientos de tu cliente en la etapa inicial, haz suficientes preguntas, revisa todos los ejemplos que te envía con el asunto en el correo “yo quiero algo más o menos así” sin decir  ni pensar “que va a saber él“.

Es muy fácil que un cliente rebote una propuesta inicial si no se parece en nada a lo que tenía en su mente.

Por ejemplo, si te solicitan diseñar un logo de una empresa encargada de vender repuestos de automóviles, el cliente te contrata por referencia de un amigo y te dice que quiere un motor con brazos musculosos saliendo de cada lado y levantando en uno de ellos con orgullo un premio Oscar (este logo realmente existe), tu reacción no puede ser voltear los ojos y llegarle una semana después con un logo de un gusto exquisito pero que no era lo que la persona quería, debes darle justificaciones razonables por las cuales no es una buena idea, convencerlo de cuales son sus mejores opciones. Decirle al cliente “entiendo por lo que describes que quieres con tu logo dar la impresión de fuerza y de ser el mejor, hay maneras de lograrlo sin necesidad de dibujar algo literal,” de esta manera quizá puedas hacerlo cambiar de opinión antes de presentar tu primera propuesta.

2. El cliente no siempre tiene la razón pero si siempre debe recibir una buena atención.

Si bien puedes convencer al cliente de que está equivocado con lo que quiere para su marca y lo que solicita, él siempre debe recibir la atención por la cual está pagando. Si prometiste tres cambios a la propuesta sin recargo adicional, hazlos, cuida de entregar dentro de la fecha acordada y haz seguimiento de si o no el cliente esta conforme con lo entregado. Es preferible hacer unos ajustes adicionales sin costo, que no sepas más de tu cliente y veas como otro diseñador, o peor aún, él mismo, le colocó los brazos musculosos a tu diseño en Microsoft Paint.

3. Educa a tu cliente.

Conversa con él, háblale de las nuevas tendencias. Crea una relación laboral donde puedas proporcionarle la suficiente información como para que la razón prevalezca y entienda mejor tus ideas, con esto no solo lograrás que acepte tus ideas, le hará saber que estás al día con todo lo relacionado a tu área y te hará ver como un experto.

Es práctica cada día más común entre las agencias crear un blog o un newsletter que envian a sus clientes por correo (previo acuerdo, nada de spam) donde hacen llegar contenido de interés para su negocio. Enviar a nuestro cliente ficticio de venta de repuestos un newsletter con noticias sobre como mejorar la imagen de su empresa, o casos de éxitos de negocios similares al suyo, puede ayudarlo a él a tener otra visión de lo que quiere y a ti a mantener deleitado a tu cliente.

Lo importante es poner de tu parte para lograr la meta de tener clientes que hagan tu trabajo diario más llevadero, se selectivo, es mejor contar con dos buenos y fieles clientes que con cinco con los que es imposible avanzar.

Este año los enfoques de mercadeo son centrados en los clientes más que en los productos, las nuevas propuestas de marketing como el Inbound te lleva a crear una relación más allá que la de intentar vender un producto creando toda una experiencia centrada en la atracción y deleite del usuario, y para sobrevivir a la competencia es necesario evolucionar y adaptarnos.

 

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>